Rodrigo tendría 5 años ya de no haber sido por aquella terrible tarde de setiembre que Berenice nunca olvidará. Placenta previa le dijeron, ella nunca lo entendió todo iba tan bien hasta el sexto mes, el celeste dormitorio quedó a medio decorar. Recuerda el susto de la primera ecografía, los chequeos, el miedo que pronto se transformó en dulce espera y planes, muchos planes.Un domingo más piensa ella, segundos domingos de mayo que para ella se tornaron en espantosos luego de aquella fatal tarde del 2004. Un día de la Madre que Berenice detesta, aunque agradece tener a la suya con vida. “Eres joven, le dijo el doctor, pero inténtalo en 6 años como máximo”, hoy a un año de cumplirse el plazo, el stress no da tregua a Berenice. Iván se hizo humo luego de la fatal pérdida, todo aquel romance y aquellas hormonas revueltas que tuvieron como escenario al jardín de Matemáticas quedaron en el olvido.
Físicamente, Berenice esta muy bien, pretendientes no le han faltado, pero ella no ha podido volver a entablar una relación amorosa, se siente asexual, sin nadie que por lo menos le mueva media hormona. “Date otra oportunidad” le dice su madre, “Como si fuera cuestión de solo proponérselo”, piensa ella. Pocos saben que alguna vez estuvo embarazada, tan solo los vecinos, amigas cercanas que le organizaron el baby shower y claro, Iván. Para él fue muy simple dejarla, para el la culpa fue 100% Berenice. “El plazo biológico estipulado ya vence”, se dice a si misma, "aunque nada esta dicho pues una mujer puede tener hijos sin riesgo hasta los 35 años”, se consuela.
Berenice tiene 30 años ya y aunque tiene varios años de supuesta fertilidad por delante, sabe que tiene un problema que le resta probabilidades. La presión social le importa poco, pero el deseo de ser madre sigue latente, en ese inconciente que se fue formando desde que era una niña. Sus mejores amigas ya tienen hijos y eso la deprime, ya no quiere ir a reuniones con ellas porque siempre tocan los temas: pañales, nidos y juguetes. Piensa en lo que podría ser de no haber tenido aquella pérdida, piensa en su angelito Rodrigo que ella espera vuelva pronto...











3 comentarios:
una historia que debe ser de muchas mujeres,,,
en este dia,, este relato muestra la otra cara,,, lejos de las celebraciones, regalos y felicitaciones,,,
saludos,,,
Bueno fechas como el día de la madre son para escapar del mundo cotidiano semanal para tentar algo de alegría y "felicidad", pero temas como el que tratas siempre caen bien para no vivir en una burbuja.
No sé si lo tome desde un punto de vista muy grío y antimaternal, pero una mujer no necesita de un hijo para sentir realizada su sexualidad. Un aborto espontaneo es tan común como un accidente de tránsito, algo inesperado pero no es culpa de la mujer y por más que el hombre la repudie por ello o se lave las manos (cosa que demuestra el estado psíquico de ese sujeto), no es motivo para que la mujer se sienta mal, eso depende de la forma en cómo ha sido criada esta.
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